Menu horizontal

Botones sociales desplegables

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Rovaniemi II: ¿Dónde vive Papá Noel? Santa Claus Village, Santa Park y Joulukka

Viajar a Laponia ha sido un sueño para toda nuestra familia. Visitar en su casa a Papá Noel con nuestros hijos pequeños, observar sus caras de asombro ante el sonriente Santa Claus, dar de comer a sus renos y cruzar la línea del Círculo Polar Ártico (Papá Noel vive justo al sobrepasarla), ha sido una experiencia inolvidable para todos.


santaclausvillage.com

¿Dónde se puede visitar a Papá Noel? ¿Porqué en Laponia? ¿Cuál es su casa? ¿Dónde viven los elfos? Cuando empiezas a buscar información sobre el lugar todo se mezcla y se puede hacer complicado. Por eso me he decidido a escribir este post, para facilitaros la búsqueda de información, conocer los lugares a visitar y animaros a realizar esta navideña visita en cualquier época del año.

Para resumir hay tres lugares donde visitar a Papá Noel en Rovaniemi. Uno de ellos su casa, Santa Claus Village, que es un lugar abierto todo el año, imprescindible si viajas a Laponia y gratuito. Y otro lugar es el Santa Park, podríamos decir que es un pueblo "secreto", bajo la montaña, al que se llega bajando por una gruta, donde viven los elfos ayudantes de Papá Noel y este tiene una oficina. Este último lugar no es gratuito y solo abre en determinadas fechas en el año. La misma web de Santa Park también gestiona otro tipo de visitas de índole privado a Joulukka, otro pueblo secreto de elfos esta vez en medio del bosque (nosotros esta última no la hicimos, pero también os contamos sobre ella).

SANTA CLAUS VILLAGE:

Historia: ¿Porqué Papá Noel vive en este lugar de Laponia?
A través de un famoso programa de radio finlandés de 1920, se popularizó la leyenda que decía que un viajero que recorría el mundo, había descubierto donde vivía Papá Noel y en sus viajes había difundido la noticia por todos los confines del planeta. Según este viajero, Papá Noel vivía en un lugar de Laponia, el Cerro Korvatunturi (se encuentra en el actual Parque Nacional Urho Kekkonen, que nosotros también visitamos) y así los niños del país, maravillados por estas historias radiofónicas, empezaron a enviar sus cartas de navidad a este lugar de Laponia. Este fue el germen que haría que posteriormente todos los niños del mundo ubicasen a Papá Noel en Laponia.
Pero los inicios reales de la aldea de Santa Claus, se remontan a 1950, cuando Eleanor Roosevelt, entonces viuda del presidente de Estados Unidos y presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la ONU, visitó la reconstrucción de Rovaniemi, la pequeña capital de Laponia, que quedó totalmente arrasada en La Segunda Guerra Mundial . En honor  a su visita, decidieron construir una cabaña de madera a unos 8 km de Rovaniemi, en el lugar por donde pasa el Círculo Polar Ártico (Napapiiri), para celebrar allí una pequeña ceremonia oficial de paso del mismo, donde la que fuese Primera Dama Americana, fue fotografiada cruzando dicha línea y quedando dicho gesto para la posteridad.

Imagen de blogdefinlandia.com

Desde entonces, cada vez más personas visitaban esa cabaña, la pequeña cabaña Roosevelt, donde se tomaban un café, se fotografiaban en el cartel de "Napapiiri/Polcirkelm/Cercle Polaire" y se les daba un pequeño certificado de paso por el Círculo Polar Ártico. Al aumentar el turismo, poco a poco fueron creciendo pequeños negocios alrededor de ella. Hasta que en 1985, Papá Noel, construyó en ese lugar su residencia definitiva para poder atender amablemente a todo el que quisiera visitarle en cualquier momento del año (la pequeña cabaña Roosevelt aun sigue en pie en la ahora aldea de Santa Claus, está junto a la Oficina Central de Correos). Desde luego, a quienes en los años ochenta se les ocurriese este pequeño detalle turístico, acertaron de pleno, porque ha sido tanta la fama a nivel mundial, que Rovaniemi obtuvo en 2010 la condición de "Ciudad Natal Oficial de Santa Claus" y esta ciudad pequeñita de la fría Finlandia, es conocida y visitada por miles de personas de todos los confines de la tierra.
La visita a la aldea es totalmente gratuita, solo hay algunos detalles que hay que pagar.

Visita:
Santa Claus Village se encuentra a 8 km al norte de Rovaniemi. Consta de hoteles y varios atractivos turísticos a visitar.
-Oficina de información turística: Mi recomendación es que antes de empezar a dar vueltas sin ton ni son, vayáis a la oficina de turismo de la aldea, allí os darán un mapita e información del recinto. Porque ¡Ojo!!!! A Papá Noel se le puede visitar en dos edificios, mejor elegir antes qué Papá Noel ver, porque no son la misma persona y a los peques no se les escapa detalle y a ellos es como para enseñarles dos personajes distintos.


Allí también por 0,5 euros, os pondrán el sello en vuestro pasaporte, que indicará que habéis sobrepasado Napapiiri o Círculo polar Ártico.

-Napapiiri: Así se le llama en Laponia a la línea del Círculo Polar Ártico (paralelo 66º 33' 46''), cuando la sobrepasas te encuentras en el Ártico (área alrededor del Polo Norte) y esta línea atraviesa el Pueblo de Papá Noel, Santa Claus Village, quedando la casa de nuestro entrañable personaje, dentro del Ártico. Por tanto, es un atractivo más del lugar, por lo que veréis a todos los turistas con el piernas abiertas sobre ella haciéndose la típica foto con un pie a cada lado.


La sensación de haber sobrepasado esta línea hace mucha ilusión, sabes que estás en el "tejado" de la tierra. Dentro del círculo ártico, en el día del solsticio de verano el Sol no se pone durante las 24 horas y en el solsticio de invierno el Sol no sale durante las 24 horas (mientras más al norte de esta línea te encuentres, más días de luz perpetua vivirás en verano y más días de noche eterna vivirás en invierno).

-Casa de Papá Noel: Justo al atravesar Napapiiri, se encuentra la casa de Papá Noel.


Al entrar tienes que esperar turno, vas pasando por una especie de pasillo donde se encuentra el mecanismo del gran reloj de Papá Noel. Sí, el famoso reloj que ralentiza las horas y explica porqué a Santa Claus le da tiempo de repartir todos los regalos en una sola noche. El péndulo es enoooorme.


El lugar está muy bien ambientado, con luces y adornos para hacer más emocionante la espera. Nosotros entramos muy rápido, a mitad de la mañana y sin colas; pero imagino que depende de la suerte que tengáis y de que no llegue antes que vosotros un autobús repleto de turistas.


Un elfo mantiene el orden en la puerta, los nervios afloran al tenerlo en frente y llega el gran momento. Papá Noel te espera en el salón de su casa, bajo el enorme mecanismo de su reloj, te dedica unos minutos y es súper amable. Como habla todos los idiomas del mundo, pues también habla un poquito de castellano y sus palabras en nuestro idioma nos maravillan los oídos. A mis hijos les entró una vergüenza súbita, sabían que del todo no habían sido buenos siempre y claro ¿Cómo disimular esto delante de Papá Noel que lo sabe todo? Ja, ja ja. Pero él fue súper amable y entrañable con ellos. Fue un momento mágico para todos y hoy cada vez que se portan regulín, recuerdo..."¿Cuándo nos dijo Papá Noel que había que portarse bien para recibir regalos en navidad?" Y ellos me contestan resignadamente "dijo que everyday, mamá". Entrar es gratuito, pero si quieres una fotografía con Santa Claus hay que pagarla, el precio depende del tamaño y número que elijas. Pero hay que hacerla, es un recuerdo único.


santaclausvillage.com


-Oficina de Correos Central de Papá Noel: Es otro de los edificios importantes de la visita. Los elfos trabajan con esmero allí poniendo en orden las cartas que reciben de todos los niños del mundo. Allí también, sentado en una acogedora habitación con chimenea, podrás escribir tus cartas y postales para que les lleguen a tus amigos con el sello y estampa de la Oficina Postal de Papá Noel (algo único).


También desde allí puedes dejar un impreso, previo pago de 7,9 euros, con tus datos, para unos días antes de navidad recibir en casa una carta de Papá Noel, escrita, sellada y firmada por él (nosotros lo hemos hecho, ya os contaremos lo que nos escribe Papá Noel la próxima navidad).


La carta se la puedes entregar a los elfos directamente, que la enviarán a tus amigos en el momento o te desvelarán su secreto (si la depositas en el buzón rojo, tus amigos la recibirán en navidad). En la oficina también hay una pequeña exposición de las cartas más curiosas que los niños le han escrito a Santa Claus. Esta es la dirección por si quieres enviar la tuya:
Papá Noel
Oficina de Correos de Papá Noel
FI-96930 Círculo Polar Ártico

-Granja de Renos: En uno de los extremos del pueblo está la granja de los renos de Papá Noel, donde por 5 euros podrás entrar y dar de comer a estos simpáticos animalitos pasando un rato con ellos.


Para mis hijos fue una experiencia única, había un pequeño reno chiquitín de lo más tierno. Mis hijos solo hicieron una pregunta "¿Dónde está Rudolf, el reno de nariz roja?", su cuidadora nos dijo que estaba "On holliday" (de vacaciones, je je). Podéis consultar en su web las actividades, en invierno se pueden concertar paseos por la nieve en trineos tirados por renos y en verano puedes hacer senderismo por el bosque junto a un reno.


-Granja de Huskies: Es una pequeña granja de esta raza de perros de las nieves que se encuentra a unos metros del pueblo de Santa Claus, a menos de cinco minutos andando. La entrada a la granja cuesta 10 euros adulto y 5 niños (ticket familiar 20 euros). Impresiona un poco ver a los perros en jaulas, aunque son grandes y el bosque está al lado, que es donde los entrenan. Para acceder al recinto hay que atravesar un puente donde tienen una mesa de picnic, allí nos comimos unos bocadillos de jamón y después entramos a ver a los perros, imaginaros los animales como locos al oler las manos de los niños, a mi hijo pequeño esa emoción de los perros por acercarse a él le encantó.


-Christmas House Santa: También llamada "Casa de Navidad", una gran tienda de regalos con una exposición permanente de como se vive la navidad en Laponia desde antaño, merece la pena dar un paseíto por ella. Aquí tenéis su web. ¡ Ojo!!!! Aquí también hay otro Papá Noel para visitar y no es la misma persona que está dentro de la Casa de Papá Noel y a los peques les puede crear confusión. Es el primer edificio que hay junto al parking y anuncia que Santa Claus está dentro, por lo que podréis confundiros y entrar antes en este lugar que en la propia Casa de Papá Noel, ya que todos los edificios son muy parecidos.



-Otras atracciones: Como restaurantes para comer salmón ahumado a la brasa, parque infantil o carting. Durante el invierno allí podréis contratar excursiones en motos de nieve, trineos de huskies o de renos y nos hablaron de unos toboganes de hielo....Pero de esto no podemos hablaros porque nosotros visitamos la aldea en verano.

SANTA PARK

El Santa Park podríamos definirlo como el poblado secreto de los elfos ayudantes de Papá Noel. Es subterráneo, se encuentra bajo la montaña, muy cerca de Santa Claus Village y se accede a él a través de una gruta secreta. Aquí tenéis el mapita.


Este lugar no es muy grande y no es gratuito (nosotros compramos online el ticket familiar, consultar los precios en su web, en verano es más económico, nos costó 56 euros el ticket familiar en verano), pero si tenéis niños pequeños que aun conserven la inocencia de la navidad, es un lugar mágico, los elfos están súper bien caracterizados (gestos, narices respingonas y orejas picudas) y la atmósfera es muy bonita. Solo abre dos veces al año, en invierno (desde mediados de noviembre a mediados de enero) y en verano (este año 2017 ha abierto del 26 de junio al 12 de agosto). La entrada da derecho a entrar durante dos días consecutivos, nosotros llegamos tarde y es un lugar que cierra temprano, por lo que, aunque es pequeñito, tuvimos que repetir al día siguiente para verlo todo, pero lo hicimos encantados. Os repito, si tenéis niños pequeños no os lo perdáis, intentar elegir las fechas del viaje para que os coincida abierto ¡Mola mucho!

A mis hijos les conté unas semanas antes la historia de que había solicitado por internet una sorpresa muy especial, les enseñé la entrada familiar que había comprado online para Santa Park y les dije que los elfos ayudantes de Papá Noel me habían concedido un permiso exclusivo para poder visitar su poblado secreto, pero que había una condición, ser muy buenos esos días previos al viaje, porque  como los elfos sabían espiar a los niños sin ser vistos, por tanto, a los niños malos y a los hermanos que se peleaban no los dejaban entrar en el pueblo. Esa historia les llenó la mente de preguntas y de historias, la más importante ¿si se portaban mal qué pasaba? Yo les dije que en la puerta había un "sensor de niños malos", que detectaba a todo aquel que se hubiese portado mal y no lo dejaba entrar, quedándose en la puerta con un elfo encargado de "niños malos", mientras sus padres entraban. ¡Menos mal que ellos pasaron sin problema! Je, je. Al llegar, en la entrada, había unas mesas de picnic, que me vinieron genial para mi historia, les dije: "Veis, si la alarma pita, viene un elfo y aquí espera con los niños malos mientras sus padres entran". Ellos iban súper contentos por tener el privilegio de poder entrar a ese sitio tan secreto. La entrada a la gruta es muy bonita arquitectónicamente, un agujero literal labrado en la montaña.


La ambientación de la gruta está muy bien hecha, todo está oscuro y al bajar vas escuchando los ruidos del bosque (buhos, aullidos de lobos..) hasta llegar al bonito pueblo subterráneo.


Lo primero que hicimos fue ir a ver el espectáculo de los elfos en el centro del pueblo (el poblado es un pequeño círculo). Fue entretenido ver saltar y hacer pequeñas travesuras a los elfos. Saber que los elfos eran traviesillos, encantó a mi hijo pequeño, aun lo sigue repitiendo con una sonrisa "mamá, los elfos eran un poco malillos".


Junto al escenario hay un pequeño parque de juegos de Angry Birds con toboganes grandes, como estos pájaros son finlandeses, están por todos lados en Laponia.

De casualidad, nos tropezamos con un elfo, se llamaba Sukka (que significa "calcetín" en finés) y cual fue nuestra sorpresa al descubrir que hablaba español. Fue súper cariñoso con nosotros, Calcetín nos dijo a la hora en la que él iba a ser el profesor en la escuela de elfos y que si íbamos a esa hora él daría también la clase en español para nosotros.


A la hora determinada (hay varias sesiones en el día), nos fuimos a la escuela de elfos. Allí abrió la puerta de la academia nuestro amigo Calcetín y otro profe más para darnos la bienvenida. ¡Madre mía que bien saben interpretar su papel!


Entramos, se presentaron, preguntaron los idiomas que hablaban los niños que había en la clase y así la lección se dio en 3 idiomas (finés, inglés y español). Para no desvelar el misterio, no os voy a contar todos los secretos que nos contaron en su clase sobre cosas élficas (cómo espiar a los niños, cómo andar sin ser visto, cómo arreglar cosas y algunos secretillos más). Fue súper divertido, nunca olvidaré la cara de atención y las sonrisas de mis hijos. Nos fuimos encantados con nuestro diploma y gorro de elfo por haber superado las pequeñas pruebas de la clase.


Tras la lección, nos fuimos a decorar galletas a la cocina de una elfa muy especial, la señora Gingerbread. Compras el ticket para que te den una galleta de jengibre y la señora pastelera te dará todos los condimentos para pasar un rato divertido decorándola. La entrañable elfa fue muy cariñosa con los peques ¡Nos quedaron unas galletas bonitas y riquísimas!


Después nos fuimos al taller de elfos, allí una simpática elfa nos ayudó a hacer adornos navideños.


Podías llevarte tu adorno o dejarlo allí, nosotros por supuesto nos los llevamos.



Lo siguiente que hicimos fue montar en el trineo de invierno. Es un pequeño trineo, como un trenecito que te lleva por un recorrido sobre raíles, donde puedes ver una recreación del bosque, la vida en Laponia y a los duendes de Papá Noel construyendo los regalos. Son todo muñecos y esto no gustó demasiado a mis hijos, ellos pensaban que podrían ver de verdad a los elfos trabando en su taller, pero yo les dije que eso era imposible, que la localización del taller era un súper secreto que no podían saber los niños, pero que los elfos amablemente nos habían hecho una recreación de como era el lugar, para que nosotros supiésemos como es. ¡Qué suerte habíamos tenido! Quedaron contentos con la explicación, menos mal..


En el pueblo también está la Reina de las Nieves, recordar que estamos en tierras muy frías. Ella regenta un pequeño bar de hielo, donde para entrar tienes que abrigarte mucho. No hay problema, allí hay unas capas súper calentitas para pasar a la zona del hielo.


Como no, también hay una oficina postal, donde puedes enviar postales también a casa.


En santa Park también podréis visitar a Papá Noel y haceros fotos con él más libremente, tiene una casita aquí también. "¿Otra casa más mamá?" preguntaron mis hijos. Yo ya había pensado cómo salir victoriosa de esa pregunta, sabía que me lo iban a preguntar. Les dije que claro que sí, que Papá Noel tenía que ir a ver como trabajaban sus elfos, por eso también tenía una casa más pequeña allí para cuando los visitaba. No entramos a verle, lo habíamos visto en Santa Claus Village unas horas antes y no quería que mis hijos apreciasen las diferencias entre ambos. Antes de entrar en Santa Park, les había dicho que a lo mejor allí también nos podríamos cruzar con Papá Noel, porque de vez en cuando abandonaba su casa principal para supervisar el trabajo de los elfos. Tuvimos suerte de que allí Papá Noel saliese un momento de su casa, así lo saludamos desde lejos sin riesgo a notar que podía ser un poco distinto je je. Yo, sin los niños, sí entré a ver su casa un momento.


Joulukka:
Como me indican en comentarios, os incluyo otra forma más de visitar Papá Noel, también podéis conocer a este personaje en Joulukka, un pueblo secreto escondido en el bosque. Es una visita para visitar a Santa Claus de forma privada, lo tenéis que contratar con anterioridad con una agencia o directamente con la web de Santa Park en este enlace. Esta visita la gestiona Santa Park, pero no es lo mismo, es una visita a un lugar distinto, un pueblo de elfos al aire libre en el bosque. Hay distintas variedades de visita privada, en todas los elfos os enseñan de forma divertida el pueblo, podréis ver el Centro de Control donde los elfos espían a los niños y como colofón la visita a Papá Noel. Pero hay variedades de visita, en una os invitarán a galletas de jengibre y chocolate caliente, en otras podréis almorzar con los elfos y en otras incluso cenar con el propio Papá Noel. Como habréis visto en la web, ninguna de las opciones es económica, pero tiene que ser algo muy especial.

Imagen by Santa Park

Se puede hacer en cualquier época del año, pero siempre concertando la visita privada con antelación. Nosotros estuvimos barajando la posibilidad de hacerla, porque parece muy interesante y entrañable, pero no lo hicimos porque se nos escapaba a nuestro presupuesto y porque solo la visita la hacían en inglés. Habíamos leído en comentarios que había personas a las que alguno de los elfos les habían hablado algo en español y creemos, tras la vuelta de Laponia, que aunque hubiese sido en inglés la visita, la gente es muy amable y se hubiesen intentado adaptar lo más posible para que todo fuese mágico. Tiene que ser algo súper especial ese contacto tan privado con los elfos en pleno bosque, pero nosotros tomamos la decisión de solo Santa Park por esos dos motivos y también fue genial. Además pensamos que lo mejor es elegir, llevar a los peques a tres pueblos distintos de Santa Claus con tres Papá Noeles diferentes les puede confundir un poco.
La gran ventaja de Joulukka es que la visita la podréis hacer previo concierto durante todo el año, no se ciñe solamente a la época navideña o de verano como Santa Park, por tanto, es una opción cara, pero genial para los que viajéis en épocas en las que Santa Park está cerrado.

Ojo!!!! En la web de Santa Park no aparecen las actividades ni los horarios de verano hasta que la fecha no se aproxima a la época estival (la información de la visita a Joulukka en verano tampoco aparece en la web). Si miráis la información de la web en invierno, solo aparecen los horarios y las actividades de invierno, esto crea confusión, yo organicé el viaje con mucha antelación y llegué a pensar que todo abría únicamente en invierno, hasta que llegó la primavera y ya apareció la información del verano junto con la de la navidad siguiente. ¡Me llevé una alegría tremenda al descubrir que también abría todo en verano!

¿Os ha gustado lo que os he contado?? Mis hijos tienen 3 y 5 años, creo que son las edades ideales para visitar estos lugares con toda la inocencia de la navidad intacta, han disfrutado un montón y ha sido mágico para todos. Nunca olvidaremos, sus caras, sus preguntas, sus razonamientos, su sorpresa....






6 comentarios :

  1. Pedazo pots supercompleto!! No sabía que había tantos Papás Noeles en Laponia!! Tienes razón: con los peques hay que tener cuidado y solo visitar uno porque se dan cuenta de todo y empezarían a preguntar cómo que hay varios!!
    Por cierto, a ver si haces un post de la ruta que hicistéis que la verdad es que desde que he visto tu viaje y el de Verónica por aquellas tierras este verano, me estoy planteando ir también yo en verano porque el precio es descomunal para ir en invierno.

    ResponderEliminar
  2. Je je Hay dos Papá Noel, he imagino que está así para cuando haya muchísima gente para visitarlo pues tener dos opciones. Pero es importante saberlo antes ;-)
    Sí, estoy ya preparando otros post donde cuento toda la ruta y organización. Es un viaje precioso!! Os animo a hacerlo!!!

    ResponderEliminar
  3. Fabuloso!!! Has aclarado muuchas dudas de un destino unico y nos has metido a todos el veneno en el cuerpo!! Que ganas de ir!!me ha encantado saber lo mucho que han disfrutado tus niños y ver esas fotos taan preciosas!estoy deseando que publiques los siguientes posts sobre Finlandia!!

    ResponderEliminar
  4. Gracias Helena!!! Es un lugar único!!! Os animo a ir!! Mañana continúo con los post ;-)

    ResponderEliminar
  5. Tomo nota para el viaje de este invierno. Comentaros que hay un tercer Papa Noel, este solo en invierno, organizado por la misma gente de Santa Park, es el llamado Joulukka. Es una visita para grupos muy reducidos y mucho mas caro, pero las criticas son excepcionales. En orincipio nosotros iremos a los tres, aunque solo veremos a Santa en este ultimo. En los otros dos nos limitaremos a ver los edificios y el ambiente navideño. Como bien decis, los niños son muy listos y notarian las diferencias!!!.

    ResponderEliminar
  6. Es cierto! Se me ha pasado incluirlo, después lo edito y lo pongo. Gracias por recordármelo. Esta opción de visita privada no es solo de inverno, también estaba en verano cuando nosotros hicimos la visita. Lo consulté pero nosotros no la incluimos porque se nos escapaba de presupuesto, porque aunque alguna gente había tenido suerte y algún elfo hablaba algo de español, la visita al menos cuando nosotros lo miramos, era en inglés y porque, como dices es dificil explicar a los peques tantos Papá Noeles je je je Pero si solo vais a ese debe de ser muy bonito también acompañar a los elfos por el bosque. Buen viaje!

    ResponderEliminar