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sábado, 1 de abril de 2017

La leyenda de la Calzada de los Gigantes (Irlanda)

Como siempre, antes de un viaje me gusta inventar cuentos para mis hijos y que así se interesen por el destino. Irlanda es un país donde la realidad se mezcla con la leyenda en muchos aspectos, tiene una rica tradición popular, llena de mitos mágicos con protagonistas como duendes, leprechaun y un sinfín de seres imaginarios. Por ello, por una vez no tuve que inventar ningún cuento viajero para contar a mis hijos antes de nuestra visita a la verde Isla Esmeralda, las leyendas  ya estaban inventadas. Yo solo me tenía que servir de ellas para ampliar la imaginación de mis hijos y llenar sus cabecitas con el fascinante mundo mágico de Irlanda.


Nuestra ruta por Irlanda comenzaría en el norte de la isla y uno de los primeros lugares que descubriríamos sería la Calzada de los Gigantes, en el condado de Antrim, un espacio único de naturaleza prodigiosa. Según los científicos sus singulares cuarenta mil columnas de basalto fueron creadas por el enfriamiento de lava de erupciones volcánicas hace sesenta millones de años. Pero la explicación de un lugar tan bello no puede quedarse solamente en algo técnico y menos en Irlanda donde la magia lo envuelve todo; por lo que por ello surgiría hace muchos años la leyenda de los enormes gigantes que fascinaría a mis hijos.


"En las costas de Irlanda vivía un gigante llamado Finn McCool con su esposa Oonagh y al otro lado del mar, en tierras escocesas vivía otro gigante llamado Benandonner.

Le pusimos cara al gigante irlandés dibujándolo nosotros

Era tal la rivalidad entre los dos gigantes, que no dejaban de lanzarse piedras desde ambos lados del mar. Llegó un momento que las piedras lanzadas al agua fueron tantas, que crearon una calzada o camino entre ambos países.


El gigante irlandés decidió cruzar la calzada para desafiar al escocés, pero cuando cruzó y vio lo enorme que era el gigante escocés, le dio tanto miedo que volvió corriendo a esconderse a Irlanda. Cuando llegó a su casa Finn le contó a su esposa Oonagh lo poderoso que le había parecido el gigante escocés y el problema que tendrían si éste cruzaba la calzada hacia Irlanda. Oonagh tuvo una brillante idea, vistió a su marido con ropas de bebé, le puso un enorme chupete y le acostó en casa en una gran cuna. Cuando Benandonner el escocés cruzó la calzada y llegó a la casa de Finn para enfrentarse a él, Oonagh lo hizo pasar, le dijo que su marido había salido y que lo esperase un momento dentro. El gigante escocés entró en la casa, vio a un enorme bebé acostado en la cuna y pensó sufriendo un pánico tremendo "si este bebé es enorme ¿Cómo será su padre?". Decidió no esperar para comprobarlo y huyó despavorido destruyendo a su paso la calzada que unía ambas costas para que el gigante irlandés jamás llegase a Escocia. Así hoy en día solo se conserva el principio y el final de la calzada" .


Esta es la bonita historia que cuenta como se formó este prodigioso lugar. Una vez allí podréis visitar la bota del gigante, su asiento, su camello, los órganos... Un lugar preciso para hacer soñar a los niños.

Mi pequeño leprechaun sentado en la bota del gigante


Intentando despertar al camello dormido del gigante

5 comentarios :

  1. Me encanta la historia! La verdad es que no la conocía y no sabía por qué se llamaba así este sitio que tengo ganas de conocer desde hace tiempo!

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    1. Es muy interesante, hasta la audioguía del lugar (que por cierto está muy bien) cuenta la historia con muchos detalles divertidos. Un abrazo!

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  2. La historia y las fotos son preciosas! Cada vez tengo mas ganas de conocer Irlanda!! Un abrazo!

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    1. Tuvimos mucha suerte porque fuimos a última hora de la tarde y había muy poquita gente comparado con otras horas, así que pudimos disfrutar del lugar. Gracias Helena!

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    2. Tuvimos mucha suerte porque fuimos a última hora de la tarde y había muy poquita gente comparado con otras horas, así que pudimos disfrutar del lugar. Gracias Helena!

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