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viernes, 27 de julio de 2012

Berlín en mi blog. Viajar a Berlín con bebé

Llegó el momento de emprender el primer viaje en avión con nuestro bebé de nueve meses y aquí estoy de nuevo para relataros nuestra aventura berlinesa con el baby. Allá por el mes de diciembre aprovechando un buen precio en la web de easyjet compramos los billetes para conocer Berlín en el mes de julio, ciudad europea cuya historia ha influido mucho no solo en el destino de Alemania sino en el de casi todo el mundo. A mi me encanta la temática de la Segunda Guerra Mundial y de la antigua Unión Soviética, de hecho mientras mucha gente elige como primer destino para viajar al extranjero Londres, París o Roma, yo elegí Polonia por la ilusión que me hacía conocer este país tan vinculado con esta parte de la historia; pero hasta ahora Berlín siempre quedaba apartada en las opciones de viaje porque mi marido ya la conocía.
Como siempre quiero agradecer a todos los que me han ayudado a organizar este viaje, a Olga y Alejandro, que me han dado buenos consejos acerca de la ciudad, a Jaime por las estupendas traducciones, a Mafi, que con la escapada berlinesa escrita en su magnífico blog me ha facilitado el trabajo un montón y a los diarios del foro de los viajeros.
Este viaje lo hemos hecho toda la familia, en total 8 personas, íbamos acompañados de los cuatro abuelos, este regalo era una forma de agradecerles toda la ayuda durante estos meses con el bebé. Y además ya sabéis, nuestros padres se han sacrificado toda la vida por nosotros y ahora, como nosotros no organicemos este tipo de viajes, para ellos es difícil salir al extranjero por libre a no ser que lo hagan en grupo. Así que quiero dar las gracias también a nuestros padres por siempre estar ahí y  adelantar que ha sido genial compartir estos días en Berlín con ellos. El viaje sería de 5 días, con tres días completos en Berlín.

Busqué varias opciones para poder volar a Berlín, lo ideal hubiese sido desde Sevilla, pero todo lo que encontré suponía hacer alguna escala (la mayoría en Palma de Mallorca) y con el niño prefería un vuelo directo, así que por eso elegimos como ciudad de salida Málaga ya que Easyjet conexiona Berlin sin escalas, y como cada uno vivimos en un punto distinto de la geografía andaluza, tampoco nos venía tan mal salir de este aeropuerto. Como os he dicho compré el billete con casi 7 meses de antelación por 101 euros por persona i/v (el bebé solo paga las tasas que son de 48 euros i/v).

Otra de las cosas que tuve que solucionar era el tema de dejar el coche esos días en el aeropuerto de Málaga, pero hoy en día con la gran variedad de parkings low cost que existen, eso no es un problema. Elegí el llamado Red Parking, ya que fue uno de los aparcamientos cubiertos que encontré a buen precio, pero no hice la reserva a través de su página porque era algo más caro, lo hice en una página que compara precios de todos los aeropuertos de España llamada ParkingAeropuerto.es. El parking desde el jueves al lunes siguiente nos costó 14 euros por coche, creo que un precio muy bueno.

Y llegó el día del viaje, ¡bien nos vamos a Berlín! El vuelo salía a las 7 de la tarde del jueves, así que sobre las cuatro y media llegamos al aeropuerto, nos quedamos varias personas del grupo en él con el bebé,  a excepción de los conductores de los dos coches, que fueron al Red Parking (justo al lado del aeropuerto) a dejar los coches. El parking tiene un servicio gratuito de minibús que te deja y recoge en el aeropuerto, pero como está tan cerquita del mismo, para no tener que montar y desmontar al bebé del minibús y además llevábamos tiempo lo hicimos así.
Mientras los conductores dejaban el coche,  el resto del grupo nos dirigimos al mostrador de facturación. Todos volábamos con equipaje de mano y nadie facturaba; pero como íbamos con el bebé teníamos que pasar por el mostrador de facturación para poner la etiqueta al carro y a la cuna de viaje. Como ya os indiqué en mi entrada sobre facturación con bebé, Easyjet permite llevar en el avión de forma gratuita dos elementos (carrito, cuna de viaje, mochila portabebés, asiento o elevador de coche), nosotros elegimos los dos primeros. El hotel en el que teníamos reserva no disponía de cuna, vimos por internet la opción de la cuna de Saro Pop-up que es súper pequeña (como veis en la foto es como una pizza familiar) y por 35 euros decidimos comprarla. En el mostrador le ponen la etiqueta a ambas cosas, pero no hace falta  entregar allí el carrito (lo puedes llevar hasta el avión), si la cuna es muy grande imagino que la tienes que entregar allí mismo, pero como la nuestra era tan pequeña y cabía incluso en la cesta del carro, nos permitieron llevarla junto con el carrito hasta la puerta del avión. En la puerta del avión entregas el carro al personal de tierra del aeropuerto y ellos se encargan de meterlo en la bodega del mismo. A la llegada al destino tienes que recoger ambas cosas en la cinta del equipaje.


Si vas con un bebé te dejan hacer el embarque prioritario, es decir, que te saltas la cola para embarcar (así que es una tontería pagar más por el speedy boarding). El vuelo fue genial, nunca se me olvidará la cara de emoción de mi hijo al verse dentro del avión, le encantaron las esterillas de color naranja que ponen en los reposacabezas de los asientos, de pié sobre mis rodillas trepaba para intentar cogerlas y jugar con ellas mientras se reía a carcajadas. Durante el despegue y el aterrizaje para que a los bebés no le molesten los oídos, recomiendan que chupen el chupete o le des el biberón. Para la ida no tuvimos ningún problema con ese tema, pero a la vuelta sí, durante el aterrizaje el niño no quiso beber agua ni chupar el chupe y al rato empezó a llorar desconsoladamente, creemos que porque le molestaron los oídos.
Tardamos tres horas y media en llegar al aeropuerto de Berlín Schönefeld, que dentro de unos meses se llamará aeropuerto de Brandenburgo (por lo visto un futuro gran aeropuerto). Y aquí empezó la pesadilla, al llegar había una tormenta eléctrica y nos dejaron dentro del avión durante mas de hora y media. Por lo visto el aeropuerto estaba cerrado por este motivo y nada funcionaba, ni los operarios para poner la escalera, ni los buses para llevarnos a la terminal.... Esto lo puedo entender en una ciudad donde a penas haga mal tiempo, pero que en Berlín se cierre un aeropuerto por lluvia intensa no lo puedo entender. En fin, que cuando bajamos del avión eran casi las doce de la noche y encima por el colapso que había tardó mas de una hora en salir el equipaje por la cinta (nosotros teníamos que recoger en ella el carrito del niño).
En la salida nos esperaba nuestro transporte al hotel. Como íbamos con el niño, llegamos tarde y éramos muchas personas; contraté un servicio privado de traslados llamado Suntransfer.com. Busqué en la web varías compañías, pero me decanté por esta por el precio y porque tenía la opción de pedir un asiento especial para el niño (al final se presentaron sin el asiento, así que de nada sirvió pagar los 12 euros más por ello). Costó un minibús para 8 personas 120 euros,  que incluían los dos  traslados de i/v al aeropuerto, es decir 17 euros por persona, que es un precio genial ya que te quitas de líos de tener que buscar a horas intempestivas transporte público y ganas en comodidad (ya que te dejan en la misma puerta de tu hotel).

Llegamos al hotel casi a las dos de la mañana por culpa del lío de la tormentita. Del aeropuerto al centro de la ciudad se tarda más o menos media hora en el coche. El hotel que elegí para nuestro alojamiento fue el Easyhotel, sobre todo lo escogí por su precio, como era un regalo que hacíamos nosotros no nos podíamos pasar mucho del presupuesto je, je,je. El hotel está genial, todo es nuevo, hay mucha limpieza, pero la única pega es el poco espacio de las habitaciones que son pequeñísimas. Lo curioso es como está diseñado para que en tan poco espacio haya de todo lo necesario (aseo con ducha, TV, cama y ventana al exterior). Nosotros contratamos dos tipos de habitaciones, la small (que como su nombre indica es diminuta) por 25 euros la noche y la estándar (que es muy poco más grande, a nosotros nos mereció la pena cogerla por meter el carrito, pero sino no merece la pena pagar más por tan pocos metros extras) por 40 euros la noche. Ambas habitaciones tienen cama de matrimonio (que es grande y muy cómoda) y se pueden alojar como máximo dos huéspedes por cada habitación. Para ir con un bebé no es el hotel ideal por el poco espacio, pero para visitar la ciudad sin pasar mucho tiempo en el hotel tiene una relación calidad/precio muy buena. Por supuesto con un precio tan básico, todo lo que quieras extra tienes que pagarlo a parte (mando para que funcione la tele, que te limpien a diario la habitación, extra de toallas…).


Este hotel se encuentra en el barrio de Mitte, en la Rosenthaler Strasse (justo al lado de la plaza Rosenthaler Platz donde hay una parada de metro), es decir en una zona muy bien situada, muy animada y llena de restaurantes. Como veis en la foto (el hotel es el de las banderitas naranjas) esta muy cerca, a 20 minutillos andando, de la Torre de televisión (Alexander Platz) y de la isla de los museos. Esta zona pertenecía antes de la caída del muro a la RDA o Berlin del Este. Es curioso porque antes de esta visita no sabía que la zona monumental de Berlín, todos los edificios turísticos de la ciudad, salvo pequeñas excepciones, quedaban del lado del Berlín Este, por lo que casi toda la visita a la ciudad te la pasas en la antigua zona comunista. La Torre de televisión fue el símbolo de esta zona de la ciudad, por lo que si te encuentras cerca de ella o hay tranvías (otro símbolo de la Berlín Oriental) por donde estás, sabrás en todo momento a que área pertenecía esa zona de la ciudad (al Este o al Oeste).
Otro hotel en el que también barajé la estancia por su buenas críticas fue el Hotel Circus, un hotel nuevo todo diseñado para hacer uso de las energías renovables. Está al lado del Easyhotel donde nos quedamos, también en Rosenthaler Platz, por ello tengo foto de la fachada del mismo.
Aquí os hago una recomendación ya que a nosotros nos ha ido genial. Leí en las críticas del Tripadvisor que mucha gente que se alojaba en el Easyhotel recomendaba desayunar en Hostel Circus. El Hostel Circus es de la misma empresa que el Hotel Circus, pero no es lo mismo, se encuentra también en Rosenthaler Platz (al lado del Easyhotel y del Hotel Circus), pero en otra esquina de la plaza (el edificio blanco de la foto de abajo).
Pues bien, que gran acierto encontrar este lugar, se llama Circus Café, está en el bajo del Hostel Circus y ponen un fantástico desayuno bufé por 5 euros por persona. De verdad, una maravilla, variedad y calidad, con un ambiente exterior e interior muy agradable.




PRIMER DIA EN BERLÍN: MUSEOS Y MURO

Para el primer día tenía planeado hacer un tour caminando por el centro de la ciudad, pero como las previsiones del tiempo para ese día eran malas, se preveía lluvia, a última hora del día anterior escribí a la agencia y cambié de planes. Lo que hice fue dejar para ese día lluvioso, la visita a los museos y así estábamos a cubierto. Al final no llovió, pero todo salió igualmente genial.

Pensaréis que porqué contratar una visita guiada a los museos cuando existen audio guías. Pues bien, al ser un grupo se hace más difícil visitar todos juntos un museo, al final uno quiere ver más tiempo una cosa, a otro le parece un rollo y al final todo el mundo termina estresado, aburrido o cabreado. Hay obras en los museos de esta ciudad que hay que ir a ver sí o sí, ir a Berlín y no ver estas obras de arte es todo un delito. Así que busqué por internet alguna empresa que hiciese visitas guiadas en español a los museos y solo encontré ésta,“Insider Tour”, pero en ella sólo se hacían visitas guiadas a los museos los jueves por la tarde (por 28 euros por persona). Yo no podía el jueves y menos por la tarde (el niño duerme la siesta a esa hora y era un lío para nosotros), así que escribí al email que aparecía en la web, me puse en contacto con Laura Lombardi, la persona de la agencia que lleva esos temas y concretamos la visita privada para nuestro grupo para la mañana del viernes (al ser algo privado para solo 7 personas, el bebé no cuenta je,je,je, nos costó 36 euros por persona). Incluía entrada combi para los 5 museos de la Isla de los museos durante todo el día, guía privado, licencias de guía para los dos museos  y visita de 3 horas en 2 museos (Pergamon y Neues Museum). Os adelanto que todos salimos encantados con la visita.

Como nos habíamos acostado muy tarde, nos levantamos con la hora justa y no nos daba tiempo de ir a desayunar al bufé del Circus Café (el sitio estupendo que antes os he mencionado). Así que como a la llegada la chica de la recepción del hotel nos había dado unos tickets de descuento del 20% para la cafetería que estaba justo al lado del hotel, decidimos ir allí a desayunar algo rápido. No os recomiendo este sitio, de precio es carillo y las camareras son antipatiquísimas. Un café y una magdalena nos costó lo mismo que el bufé de los días siguientes. Si no tenéis tiempo y queréis desayunar un café y un dulce rápido os recomiendo una tienda de dulces que hay nada más bajar en la parada del metro de Rosenthaler Platz (por la entrada que está en la misma cera del hotel), había unos dulces muy ricos y muy bien de precio.

Me hizo ilusión ver nada más salir a la calle al primer Ampelmann (en alemán Ampelmännchen "el hombrecillo del semáforo"), el muñequito verde y rojo con sombrero que daba paso en los semáforos de la antigua RDA y que ya es todo un símbolo de la ciudad (hay tiendas de souvenirs sólo dedicadas a él).

A las 9:45 teníamos cita delante del Pergamonmuseum con Javier, nuestro guía durante la mañana. Cogimos el metro en Rosenthaler Platz y antes compramos los tickets en la máquina (hay opción de español, pero ojo, ya que hay máquinas que no aceptan billetes, así que sino tenéis suelto no os preocupéis porque hay otras que sí los aceptan, las tenéis que buscar).Como éramos un grupo no nos interesaba sacar la tarjeta esa de transporte de turistas (Berlin Welcome Card o similar), porque hay tickets para grupos pequeños (de cinco personas). Así que como éramos 7 personas, compramos el ticket de grupo pequeño para todo el día de las zonas AB (con eso es suficiente para los turistas) por 15 euros y dos tickets individuales para todo el día de transportes en la zona AB por 6,30 cada uno. Aquí os dejo los precios. Si hacéis la cuenta, de esta forma nos costaba 11,82 euros a cada uno el transporte para los tres días y las tarjetas de tres días para turistas costaban 22,90 euros. Je, je hay que llevarlo todo requetemirado para no hacer gastos innecesarios.
Los museos que íbamos a conocer se encuentran en la isla de los museos, una pequeña isla que hace el río Spree al atravesar la zona centro de la ciudad. La isla se llama así por encontrarse en su parte norte una colección de museos de renombre internacional que han hecho que esta zona sea nombrada patrimonio de la humanidad por la UNESCO desde 1999. Llegamos a la hora acordada a la puerta del Pergamommuseum y nos encontramos con Javier, nuestro guía, un arquitecto español que ha vivido en varias partes del mundo y lleva un par de ellos en Berlín. Nos hizo una visita guiada estupenda (detallada, amena e interesante) y aquí tengo que decir que esa percepción no es del todo subjetiva mía, porque una de las personas de nuestro grupo es profesora de historia del arte y a ella, entendida en todos estos temas, la visita también le gustó muchísimo.
Nuestra visita empezó en el Museo Pergamon. Su obra estrella es el altar de Pérgamo, una obra majestuosa que está a la entrada del museo y que nada más cruzar la puerta de entrada te deja con la boca abierta por sus proporciones.

Es un bello ejemplo de arte helenístico del año 197-159 a. C. Perteneciente a la acrópolis de Pérgamo (ciudad de la actual Turquía). Javier nos explicó todo los detalles de su arquitectura y del friso principal que narra la batalla entre dioses y gigantes. En este friso la diosa Atenea (se cree que este altar pertenecía al templo dedicado a ella) con su vestido al viento lucha impasible ante los gigantes que se lamentan de dolor, mientras la madre de estos desde abajo suplica clemencia y al lado de ella está Zeus, que con su escultural cuerpo batalla contra los gigantes.

Hay una maqueta del altar completo (porque en el museo solo está una de sus partes), que te hace imaginarlo en todas sus dimensiones y, si además lo imaginas como era en su estado original, pintado con vivos colores y mirando al mar, lo sitúas en tu mente aun más maravilloso si cabe.

En la sala contigua esta la portada del templo de la diosa Atenea, que se encontraba también en la acrópolis de la misma ciudad y, como os he dicho, se cree que el altar pertenece a este templo (el templo es más pequeño que el altar porque éste no estaba dentro del mismo, sino que uno estaba en frente del otro originariamente).
En esa zona también vimos preciosos ejemplos de mosaicos griegos, yo solo conocía mosaicos romanos y, éstos nuevos mosaicos para mí, me sorprendieron por su belleza y laboriosidad en la técnica (las piezas eran pequeñísima y había zonas que se veían en tres dimensiones).
Seguimos la visita admirando la puerta del mercado de  Mileto, de la época del emperador romano Adriano, nuestro paisano je je. Esta obra nos dijo Javier que por unos años estuvo almacenada porque al director del museo de esa época no le pareció de suficiente importancia para estar allí y hasta que no lo sucedieron en el cargo no se montó esta obra. Todas estas construcciones estaban en el museo ya durante la Segura Guerra Mundial y la verdad es que tras la destrucción que sufrió la ciudad por los bombardeos es un milagro que se mantengan en pie aun.
Es curioso ver en uno de los laterales de la puerta esta inscripción que por lo visto es el anuncio de un cambista de la época,  la publicidad ha existido desde tiempos inmemoriales. Hay más inscripciones, otra de ellas de un peluquero local.
Tras esto nos encaminamos a otra de las maravillas del museo, La Puerta de Ishtar, una de las puertas de de la muralla interior que servía como entrada a la antigua ciudad de Babilonia. Construida por Nabucodonosor II en el 575 a. C. está consagrada a la diosa Ishtar, de ahí su nombre; y su color azul brillante, debido al lapislázuli de sus ladrillos vidriados, no te puede dejar indiferente. Está decorada con animales mitológicos como toros, dragones, leones y con flores semejantes a las margaritas.


Delante de ella está reconstruido parte del pasillo que le continuaba (como veis en la maqueta), una galería del mismo tipo de ladrillo flanqueada por 120 leones (60 a cada lado), que te deja clara la idea de la magnificencia de la ciudad, una mega metrópoli de la época , que con esta construcción quería dejar claro su poder a los visitantes. Esta ciudad se encontraba en la actual Irak, Saddan Husseim, durante su mandato empezó a  hacer una réplica en su emplazamiento original, con la idea de hacer un museo o "Disneyland" arqueológico iraquí que nunca llegó a construirse y que las tropas americanas como se observa en fotos de la época, rodearon de tanques durante la contienda.

Ya después por vuestra cuenta (porque esto no entran en la visita guiada) podéis ver otras obras importantes del museo como las Fachada del Palacio de Mushatta, construida durante el periodo Omeya (año 743) a treinta kilómetros de Ammán (Jordania). Esta obra sufrió muchos daños por los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial sobre Berlín, se pueden contemplar en la actualidad dos de las bases de las torres que antiguamente protegían el palacio. Como con el precio del tour  se incluye la entrada del día completo a los museos, después si os apetece podéis entrar de nuevo en ellos y seguir por vuestra cuenta.
Pero la visita guiada no había terminado, teníamos cita (imagino que la cogería Javier, no se si con antelación o al principio de la mañana), para ver el Neues Museum o Museo nuevo. Este museo edificado entre 1845 y 1855, es una preciosa obra de arquitectura que sufrió graves daños durante la Segunda Guerra Mundial, por lo que fue reconstruido  y reabrió sus puertas en el año 2009. La reconstrucción ha sido íntegra pero en algunas zonas se han intentado dejar zonas antiguas sin ocultar las huellas de la guerra, como en los muros exteriores donde se diferencian perfectamente las zonas de columnas originales (llenas de metralla) de las modernas o en algunas salas que fueron incendiadas donde se conserva el color oscuro del humo que generó el fuego.


La estrella de este museo es indiscutiblemente el busto de Nefertiti, pero hay más obras interesantes que conocer. Es un museo de arte egipcio, pero si ya habéis visto la colección de Egipto del Museo Británico, este museo os parecerá muy pequeñito. Javier, con las obras expuestas en el museo, nos explico de forma magnífica la manera, utensilios, etc de enterramiento de la época. Pero a parte de los típicos enseres egipcios de los enterramientos que podéis admirar en muchos museos de arte egipcio como sarcófagos, máscaras funerarias (la de las fotos es muy curiosa, me llamo la atención las chanclas de la señora momia), momias (en este museo solo hay de animales, en la foto podéis ver un gato y un cocodrilo momificados),pertenencias con las que querían ser enterrados (en la fotos veis la representación de la esclava para servirle, las vasijas de alimentos y el barco con esclavos), vasos cánopos para guardas las vísceras del difunto tras la momificación y papiros con la inscripción del libro de los muertos; también hay obras de arte de incalculable valor, que me hizo ilusión ver por estar en nuestros libros de texto de siempre, como el busto de Nefertiti, la estela de la familia de Akenatón y un relieve de Tutankamón.





A la reina Nefertiti, la reina del museo, se le ha reservado un  lugar especial bajo la cúpula del ala norte del mismo, uno de los pocos lugares de éste que sí sobrevivió tras los bombardeos. El busto fue descubierto en 1912 en las excavaciones de Amarna en lo que hubiese sido el taller del escultor real Tutmose, su autor. Data del 1330 a. C. Fue adquirido de forma privada por un coleccionista alemán que lo donó al museo berlinés donde permaneció expuesto hasta 1943, pero por la guerra (era una de las obras preferidas de Hitler) fue trasladado a un búnker o lugar seguro. Después fue expuesto en distintos museos de la ciudad al quedar desolado por los bombardeos de 1945 su lugar de exposición, hasta 2009, cuando fue restaurado el Neues Museum y volvió  a exponerse en él. Tras diferentes estudios se ha descubierto que debajo del mismo hay otro busto de la reina algo diferente, con mas arrugas, pero a ella no le gustaría y lo haría cambiar. Se encuentra sola en la sala, donde no se pueden hacer fotos ni te dejan apenas hablar, dispuesto de tal manera que se resalta su belleza. Me quedé sorprendida ante ella, a pesar de faltarle uno de sus ojos, es de una belleza muy especial, con su cuello hiperextendido de forma exagerada, se acerca a ti, pero no me dio la sensación de cercanía, sino más bien de seriedad y respeto; a mi parecer trata más de inspirar miedo que dulzura.
Nefertiti era la esposa de Akenatón (Amenofis IV), el faraón que cansado o amenazado por el poder de los sacerdotes, cambió la religión de su pueblo, del culto a dios Amón, al dios Atón (deidad solar). Con ello impulsó reformas en todos los sentidos para quitar poder a los sacerdotes y aumentar el poder de los faraones, que les daba la categoría de dioses también. En este grabado, que se encuentra también en el museo (y en nuestros libros de texto), se puede ver una escena familiar del emperador con su esposa Nefertiti y sus hijas, con el dios Atón irradiándolos de energía y depositando con sus brazos fertilidad y demás bienes, cárgandoles de esta forma de dotes divinas. No era acostumbrado en el antiguo Egipto mostrar escenas tan familiares, con este relieve (llamado hueco-relieve, porque está esculpido hacia adentro) el emperador querría acercarse al pueblo y a su vez ser venerado como un Dios.
Pero estas reformas duraron poco, ya que el reinado de su hijo, el tan conocido Tutankamón (conocido por nosotros por encontrarse su tumba íntegra que nos ha ayudado al conocimiento de la cultura egipcia, no por la relevancia de su mandato), se cambió de nuevo la religión a la anterior y volvieron a tener gran poder los sacerdotes. En el relieve de abajo, otro de gran importancia, veías al joven rey. Un grabado realista con su esposa, donde se puede apreciar la posible cojera del faraón que se encuentra apoyado en un bastón.
Terminó nuestra visita a los museos, después otra parte del grupo continuaría viendo cosas, pero ya era la hora de comer y todos teníamos hambre. Yo había mirado por internet un lugar con comida típica alemana con muy buenas críticas por su relación calidad precio, que quedaba cerca del museo pero no me ubicaba bien, así que Javier muy amablemente interpretó mi mapa y nos acompañó hasta las inmediaciones del mismo. Gracias a Javier por todo, porque nos hizo la mañana muy interesante y muy amena.

Tras probar la comida de este restaurante os lo recomiendo al 100%, estaba todo buenísimo y su cerveza de elaboración propia fue la mejor del viaje. El restaurante se llama Zur Gerichtslaube, se encuentra cerca de la Alexander Platz, en una de las callecitas que hay en frente del ayuntamiento de la ciudad. Tiene un interior muy típico y una agradable terraza que es donde nos sentamos.


Tiene carta en español y, como podéis ver en su web, los precios son razonables. Yo elegí para almorzar una jarra de cerveza de elaboración própia, un típico codillo (al traerlo a la mesa, me asusté un poco porque el aspecto no era muy bueno, parecía como carne hervida, pero menos mal que al probarlo estaba delicioso) y una tarta de manzana típica también de la cocina local.
 
 
Desde allí fuimos a Alexander Platz, enorme plaza con mucha vida, llena de bares y restaurantes; donde cogimos el metro. Nosotros nos fuimos a descansar al hotel, con el niño hay que respetar la hora de la siesta y no se pueden hacer tours incansables.

Esa tarde decimos ir a la East Side Gallery, que es una sección de 1.316 metros en la cara este (o interior) del muro de Berlín. Quedó intacto y preservado con la finalidad de servir como exposición y recuerdo a lo largo del tiempo. Está situada no excesivamente lejos del centro de Berlín (aunque hay que ir en metro), en la calle Mühlenstraße del distrito Friedrichshain-Kreuzberg, a lo largo de la rivera este del río Spree. Se considera que es la galería de arte al aire libre de mayor longitud y duración del mundo. Consta de 103 murales pintados en 1990 por artistas de todo el mundo (21 países) rindiendo homenaje a la libertad y esperanza por un mundo mejor que se produjeron con el fin de la guerra fría. La sección de muro queda entre dos paradas de metro, Ostbahnhof, la más cercana al centro si vienes desde Alexander Platz y la siguiente parada, Warschauer Str (líneas S5, S3, S7). Nosotros nos decantamos por ir hasta la parada de Warschauer Str, donde tienes que subir un paso elevado de las vías por un puente e ir hacía a izquierda. Esa zona de transcurso de vías, como una gran explanada insulsa y desangelada en medio de la ciudad, te transporta ante la visión de la misma unas cuantas décadas más atrás, a plena zona soviética de la ciudad.

Andando, a 5 minutos de la estación, al pie del precioso puente Oberbaumbrücke (el puente rojo con torretas de la foto) , se encuentra el comienzo de la East Side Gallery.


Al inicio de la misma hay un panel que si presionas un botón te da algo de información en varios idiomas, entre ellos español.
Durante este kilómetro y pico fuimos dando un paseo admirando los distintos murales, algunos fueron   restaurados o, más bien,  vueltos a pintar por sus autores, en 2009.


Unas de las pinturas más conocidas es la del Bruderkuss, o beso de Breshnew y Honecker (antiguos presidentes de la URSS y RDA durante  1979), este beso no tiene ninguna connotación sexual, es un beso de hermanamiento, o forma de sellar un acuerdo a lo ruso.
El muro no estaba en la misma frontera con el oeste de la ciudad, sino que estaba unos metros más adentro, en plena zona este, los del este lo hicieron así para que los del oeste no pudiesen poner ninguna objeción ya que no era fronterizo y todo estaba en su terreno, así perdían unos metros, pero al estar totalmente dentro de su zona de la ciudad no tenían problemas, ya que en su terreno podían hacer lo que quisieran sin dar explicaciones a nadie. El muro no solo separaba el este del oeste de la ciudad, sino que rodeaba a todo el Berlín Occidental, ya que todo ese trozo de Berlín estaba rodeado de área comunista. Para entender esto hay que entender como se hicieron las reparticiones del país tras la Segunda Guerra Mundial, Alemania fue dividida en 4 zonas, tres zonas (la americana, francesa e inglesa) posteriormente se unieron formando la Alemania occidental y la zona rusa pasó a ser la Alemania del Este o RDA dependiente de la URSS. Pero como tras la guerra todos queráis una tajada de la ciudad de Berín, la cual se encontraba en medio de la RDA, pero aun así ésta se dividió a su vez en 4 zonas, la rusa, la americana, la inglesa y la francesa, por lo que la zona Occidental del ciudad (zona americana, francesa e inglesa) estaba totalmente rodeada de la Alemania del Este, nos dijeron una frase que me gustó "la zona del oeste de la ciudad era una isla de democracia en un mar de comunismo". En estos mapas que nos encontramos al día siguiente junto al Check Point Charlie, lo veréis más claramente.

En esta sección de muro se puede ver como estaba dispuesto el mismo en su época de uso. Todas las pintadas que vemos están en el muro interior, pero había en realidad dos muros, uno exterior (más cercano a la zona occidental, un muro interior y un área de seguridad en medio llena de alambre de espino y guardias fronterizos. En la foto siguiente se puede ver una imagen impesable antes del año 89, una bicicleta paseando por la zona de seguridad entre ambos muros (externo e interno).
En esta zona la frontera real entre este y oeste (como os he dicho el muro no era frontera real sino que estaba totalmente en  la zona este para evitar los recelos del oeste) era el río Spree, que discurre al lado de la East Side Gallery y que antiguamente estaba surcado por los barcos patrullera de la guardia fronteriza. La guardia de la frontera era la del este, porque el oeste no estaba de acuerdo con el muro y para ellos la frontera no tenía porque ser defendida.
  
Nos anocheció caminando junto al muro y el río. Así que tras el paseo cogimos el metro esta vez en la estación de Ostbahnhof y nos dirigimos a las inmediaciones de nuestro hotel. Allí, en la Rosenthaler Platz hay muchos sitios donde comer algo, esta vez elegimos comer en un restaurante de la plaza donde servían distintos tipos de comida rápida y nos fuimos a dormir; que el día había sido intenso.

DIA 2: TOUR POR EL CENTRO DE LA CIUDAD Y ZONA OESTE

A la mañana siguiente teníamos pensado hacer el tour por el centro de la ciudad con Insider, la misma compañía con la que habíamos hecho el del museo, elegimos hacer el tour Viva Berlín, que te acerca a los monumentos y a la historia más apasionante de la ciudad. Hay otros tours gratuitos de similares características a este, donde al final das una propina al guía, pero yo preferí ir sobre seguro, el precio del tour de Insider está genial (12 euros adultos) y había leído buenas críticas sobre el mismo. Hay dos puntos de encuentro con el guía para este Tour, uno en el lado Oeste (en la estación de Zoologischer Garten) a las 10 de la mañana y otro en el lado este (en la estación de Hackescher Markt) a las 10 y media. Como el segundo lugar de la cita, el del lado este, estaba a tan solo 10 minutos andando de nuestro hotel, decidimos hacer el tour desde aquí (el tour en realidad parte desde este segundo emplazamiento, pero en el primero recogen a la gente que se aloja en el lado oeste, los cuales se desplazan en metro hasta el segundo lugar de la cita y desde allí parte el tour caminando). Así que desayunamos en el buffet que os indiqué al principio y fuimos andando a la estación de Hackescher Markt, donde en la plaza exterior con el mismo nombre, se encuentra el café AMT, en cuya puerta veréis sin ninguna pérdida a las personas que venden los tickets para las excursiones en los distintos idiomas.
Nuestra guía se llamaba Eli, una chica Argentina que nos acompañó toda la mañana, a nosotros y a ocho personas más, explicándonos la fascinante historia de la ciudad. Desde la plaza se veía la cúpula de la nueva sinagoga y nos recomendó ir a conocerla junto a los llamados "patios" que hay en esa zona a su alrededor. Los höfe es como se llaman a estos patios interiores que comunican varios edificios, fue una forma de construcción muy curiosa y en ellos encuentras tiendas, restaurantes... No nos dio tiempo de ir a conocerlos pero quedan aparcados para otra vez. Deciros que todo el recorrido que haríamos ese día sería por la antigua zona este de la ciudad, me sorprendió saber que toda la zona céntrica y edificios emblemáticos de la ciudad habían caído en la zona comunista tras la guerra. Comenzamos la marcha a pie, cruzamos el puente entrando a la isla de los museos, de esta preciosa isla de estupendos edificios neoclásicos ya os he contado cosillas; así que seguimos.
Ahh como cosa curiosa, os diré que el día anterior Javier nos dijo al salir del Pergamonmuseum que estábamos ante la casa de la presidenta, sí, la casa de Angela Merkel es la que está justo enfrente del museo.
Dejamos la isla y nos colocamos en la enorme explanada frente a la catedral, Berliner Dom, catedral protestante de Berlín, de no mucha antigüedad, 1895-1905, donde se encuentra la cripta de los Hohenzollern y allí Eli nos explicó parte de la genealogía de esta familia. Al lado de la misma se encontraba el Palacio Real de Berlín, el edificio más importante de la corte Prusiana, este edificio quedó seriamente dañado tras la Segunda Guerra Mundial, por lo que por ello y por ser un símbolo del imperialismo prusiano los dirigentes de la RDA decidieron derribarlo y construir un edificio nuevo de estilo moderno, el Palacio de la República. Tras la reunificación este edificio no era muy bonito, ni pegaba en el entorno, por lo que decidieron derruirlo y volver a levantar el antiguo Palacio Real. La obra de este palacio está en proceso, pero ahora con la crisis este proyecto se ha llevado muchas críticas, por lo que han pensado reconstruirlo pero con donaciones privadas.

Desde esta zona se veía el Ayuntamiento a lo lejos, edificio de ladrillo rojo próximo a una de las esquinas de Alexander Platz. Eli nos dijo que en la ciudad se le conocía como "the pink house" (la casa rosa), no ya solamente por el color de sus ladrillos, sino porque el actual alcalde, que lleva varias legislaturas, es abiertamente gay.
Desde esta explanada también se contempla la famosa Torre de Televisión, que es  actualmente el cuarto edificio más alto de Europa, construido en 1969 se convirtió en el símbolo de la Berlín Oriental. Una curiosidad es que esta enorme torre fue construida para denotar el poder de la RDA, unos meses antes de su inauguración coincidió con la un mandato del gobierno que prohibía los símbolos religiosos como las cruces y las retiró de toda la ciudad y, que coincidencia, que justo en la inauguración de la torre se dieron cuenta, como veis en la foto, que al ser iluminada con el sol, una enorme cruz luminosa se enciende en su esfera. Por lo visto hicieron de todo para intentar quitar este efecto (pulieron los paneles....), pero continuaba y continua; por eso, en tono de broma, los berlineses la llamaron "la revancha del Papa".
Comenzamos el recorrido por la Unter Den Linden, el bulevar más conocido de la ciudad. Su nombre significa "bajo los tilos", los árboles que originariamente la flanqueaban y que han sido repoblados en varias ocasiones. El centro de la vida cultural de la ciudad, lleno de palacios, la universidad, la ópera... y que culmina en la Puerta de Brandenburgo ( la avenida une el antiguo Palacio Real con el Tiergarten, antiguo coto de caza del rey). La calle debió de ser una maravilla, pero desluce bastante verla en estos momentos llena de grúas, obras y operarios. Es una de las cosas que más me ha llamado la atención de Berlín, que sigue en continuo cambio, todo está lleno de obras, la Segunda Guerra Mundial sucedió en el siglo pasado, pero sus huellas perduran y aún no han terminado de reconstruir la ciudad por completo.
Durmiendo unter den Linder, bajo los tilos, je,je je:
Uno de lo primeros edificios que te encuentras al entrar en la avenida, es el edificio  de 1818 de estilo neoclásico de la Nueva Guardia, Neue Wache, llamado así porque originariamente era un cuartel de las tropas prusianas. Hoy en día posee en su interior un memorial a las víctimas de las guerras y las dictaduras, la escultura de la artista alemana Käthe Kollwith, "madre con su hijo muerto", queda bajo la cúpula abierta de la sala (en invierno le cae la nieve y el agua) y llena el espacio con su simbolismo. La autora también sufrió las desgracias de la guerra con un hijo muerto en la Primera Guerra Mundial y un nieto en la Segunda.
En la cera contraria de la avenida y rodeada de obras, se encuentra la preciosa Ópera de Berlín. Ante ella Eli bromeo con el gusto de Hitler por las óperas de Wagner, nos dijo que era allí donde las escuchaba y el chiste de la película de Woody Allen "cuando escucho una ópera de Wagner me entran ganas de invadir Polonia". En ese momento empezó un pequeño debate entre el grupo y me enteré de que las obras de Wagner, por lo visto conocido antisemita (sus obras fueron influencia para Hitler y para el nazismo), no se han interpretado jamás en el estado de Israel. A mi me gusta mucho La Valquiria de Wagner y no conocía toda esta polémica.
Frente a la Ópera se encuentra el edificio de la Universidad Humboldt de Berlín, famosa por encontrarse entre sus alumnos a notables personalidades como Albert Einstein.
Cruzamos la avenida y entramos en la Bebelplatz. En ella se encuentra la Catedral de Santa Eduvigis, que es la iglesia católica más antigua de Berlín y que por la forma de su cúpula se la conoce como “la taza de té volcada”. En ella también se encuentra la antigua biblioteca, hoy Facultad de derecho de la Universidad Humboldt, edificio que  hace a esta plaza realmente conocida, ya que el 10 de mayo de 1933, sucedió en ella uno de los episodios más tristes de la historia de la ciudad, “la quema de libros”, donde los seguidores de Hitler, debido a la instigación del ministro de propaganda Joseph Goebbels, sacaron de la biblioteca alrededor de 40.000 libros de escritores no afines a sus ideas y los quemaron en esta plaza. Frente a la antigua biblioteca, en el suelo de la plaza esta el memorial de Micha Ullmann, un cristal por el que se mira y se ve a un nivel inferior una habitación con estanterías vacías que simbolizan el vacío intelectual que produjo el nacionalsocialismo en Alemania con la persecución de escritores e intelectuales. Al lado, en el suelo hay una placa con una frase de Heinrich Heine de 1817 que hacía referencia a la Inquisición española, pero que refleja tristemente lo que sucedió tras ese fatídico episodio "Eso sólo fue un preludio, ahí en donde se queman libros, se terminan quemando también personas".


Tras recordar ese triste episodio, no encaminamos hacia la Gendarmenmarkt, plaza donde se encuentran las catedrales gemelas y según dicen, una de las más bonitas de Berlín. Digo esto porque nosotros no la pudimos ver adecuadamente ya que estaba cerrada y cubierta de panales, estaban montando un escenario como para hacer un concierto. En ella Eli nos explicó su historia y el porqué de estas catedrales tan parecidas, construidas en la época de Federico I, una para los luteranos alemanes y otra para los hugonotes franceses, exiliados a los que el rey acogió en su estado dándoles derechos ciudadadanos. Por esta convivencia entre ambas religiones se la conoce como “plaza de la tolerancia y la cultura”. En ella también se encuentra la Concert House.
Pasamos por la puerta de la chocolatería más antigua de Berlín y cerca de allí hicimos una parada de una media hora en una cafetería para descansar, comer o ir al servicio. Y tras este descanso empezamos a pasear por la Friedrichstraße, una de las calles más comerciales de Berlín. En ese momento había en ella una manifestación muy curiosa de vegetarianos, vestidos de vaca y cerdos, en contra del sacrificio de animales para alimentación.
Esta avenida te conduce al Checkpoint Charlie, uno de los pasos de control entre dos zonas de Berlín, la americana y la soviética, durante la época de la guerra fría. Su nombre se debe a la tercera palabra del alfabeto fonético usado por la OTAN, Charlie, por ser el tercer paso fronterizo de los siete que había (también había un Checkpoint Alpha y Bravo). Al lado del mismo hay una exposición con fotos, mapas…etc que te hacen entender ese momento histórico. 
Durante la época del muro, fue uno de los pasos fronterizos más importantes y también escenario de huidas espectaculares de la Alemania del Este. Frente a él, Eli nos situó en el contexto histórico de la época, nos explicó la disposición del muro, su vigilancia, historias de separación durante años entre familias berlinesas, etc. La caseta del Checkpoint, es una reconstrucción, fue destruida en 1990 y hoy, sobre todo, es reclamo para turistas, por eso los berlineses llaman a esta zona el “Disneyland de Berlín”. Frente a ella, como veis en la foto, mirando al lado Este de la ciudad se encuentra la foto de un soldado americano y mirando al Oeste en el reverso la foto de un soldado soviético. 
Por las calles circundantes a esta zona podéis ver en el suelo, señalado con una doble hilera de adoquines, la trayectoria del antiguo muro de Berlín. Para los que ya vamos teniendo una edad, esta historia del muro no es muy lejana, yo recuerdo como mi maestro de primaria, en tercero o cuarto de EGB nos habló por primera vez de él (a mi, aunque era muy pequeña, se me quedó grabado su sobrenombre o apodo "el muro de la vergüenza") y tampoco se me olvidará cuando vi en el telediario, unos años más tarde, la caída del mismo.
Seguimos el paseo adentrándonos en la zona de la visita más relacionada con la Segunda Guerra Mundial. A corta distancia de los anteriores puntos se encuentra un centro de documentación llamado “Topografía del terror”. Está ubicado en el sótano de lo que fuese el antiguo cuartel de la Gestapo o policía del estado, en la zona donde se encontraban las celdas y salas de detenidos (aunque como veis en la foto aun no se ha construido encima, por lo que la exposición es como al aire libre). Se narra la historia del temido sistema de seguridad de Hitler, con su programa de persecución y exterminio acaecido entre 1933 y 1945. La visita es gratuita, con el tour solo se pasa por la puerta y te explican lo que hay en su interior para que más tarde, si quieres, te acerques por tu cuenta. Nosotros no volvimos, hace unos años visitamos el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau en Polonia y no nos quedaron ganas de adentrarnos otra vez en esa parte tan dura de la historia.
Justo al lado del edificio se encuentra una sección del muro de Berlín que permanece tal cual estaba ya que los empleados del centro de documentación consiguieron preservarla (ya que estaba planeado que los restos del muro desapareciesen por completo del centro de la ciudad). Este resto del muro fue declarado patrimonio histórico.
Todos los edificios relacionados con Hitler fueron o bien bombardeados en la guerra o bien demolidos después por su vinculación. Pero hay un gran bloque que permanece aun en pie y es el edificio principal de la Luftwaffe, las Fuerzas Aéreas Alemanas, este no fue bombardeado durante la guerra, no se sabe si fue para encontrar información de interés tras la ocupación.
Al seguir paseando por la calle Wilhelmstraße, antiguo corazón del poder nazi, nos encontramos con la escultura, que mediante una línea de acero de 17 metros, representa la silueta de Georg Elser, carpintero alemán que atentó contra Hitler en 1939 mediante una bomba de fabricación casera colocada en la cervecería Bürgerbräukeller de Múnich, donde Hitler se disponía a dar un discurso. La bomba estaba diseñada con un temporizador, pero por diversos motivos el discurso de Hitler fue más corto que de costumbre, la bomba explotó matando a varias personas, pero no a Hitler ni a nadie de su séquito.



Y justo al doblar una esquina llegamos a uno de los puntos más calientes de la Segunda Guerra Mundial, el lugar donde se hubiese encontrado el Bunker de Hitler. Hoy en día no es nada, hay una explanada, una especie de parque que sirve como aparcamiento y donde hasta hace unos años no había ni siquiera una placa indicativa (para evitar crear una zona de encuentro de manifestaciones de radicales nazis). Eli bromeaba con que el espíritu de Hitler pudiese estar por allí, ya que se cree que se pudo suicidar en esta zona, y que si lo estaba, estaría muy cabreado, ya que estaba rodeado de todo lo que no le gustaba: bloques de pisos de estilo comunista, el memorial a las víctimas del holocausto (que está al lado) y la primera sauna gay que abrieron en la ciudad.
Llegamos al Memorial del Holocausto o Monumento conmemorativo a los judios asesinados de Europa. Fue diseñado por el arquitecto americano con raíces judías Peter Eisenman. Es un monumento abstracto inagurado en 2005 que invita a la reflexión. Con sus 2711 estelas o losas de hormigón  formando un enorme laberinto, por el cual te puedes perder mientras meditas sobre lo sucedido. El mismo arquitecto ha explicado que ningna parte de su memorial tiene "una explicación", cada uno le debe de encontrar su propio simbolismo (las columnas recordando lápidas, el color gris de las cenizas de los crematorios...). En mi opinión, lo que ocurrió fue tan horrible y de tal magnitud, que no hay monumento que de forma no abstracta lo pueda explicar.
Y ya llegamos a la parte final del tour, la famosa Puerta de Brandenburgo, símbolo de la ciudad por excelencia. Se encuentra en la Plaza de París, Pariser Platz, y es la única de las 18 puertas de acceso a la ciudad de la época prusiana (1788-1791) que se conservan. La cuadriga que la corona, que porta a la diosa Victoria tirada por cuatro caballos, fue robada por Napoleón y llevada a París, pero tras la derrota del mismo la cuadriga volvió a Berlín agregándosele el estandarte con la cruz de hierro y el águila. En la Segunda Guerra Mundial la puerta sufrió muchos daños y se dudó si restaurarla o no, pero al final se hizo, aunque el águila y la cruz de la cuadriga no se conservaron debido a que a las autoridades del Berlín Oriental les parecieron símbolos del militarismo alemán. Como ya os he dicho, me pareció muy curioso que durante todos los años que duró el muro de Berlín, esta zona quedase en "terreno de nadie", en la zona de seguridad, entre ambas secciones de muro, sin poder ser atravesada por transeúntes. Tras la reunificación de Alemania, la puerta y la cuadriga fueron restauradas a su estado original y ésta volvió a brillar en la plaza dando paso a todos los visitantes a los jardines del Tiergarten que se encuentran frente a ella.
La lluvia nos empezó a caer en la plaza, así que nos despedimos de Eli agradeciéndole sus explicaciones y decidimos coger el metro (volvimos a comprar pases de 24 horas) para almorzar en el Sony Center. Este Centro comercial se encuentra en la Potsdamer Platz, una de las plazas más populares de Berlín, pero que durante la época del muro que dividió la ciudad, por encontrarse en un área fronteriza, quedó abandonada a las reconstrucciones. Tras la reunificación se apostó por devolver a la plaza su antigua vida y se creó tanto el Sony Center como otros nuevos edificios importantes,  fue el proyecto arquitectónico más ambicioso de la década de los noventa. La lluvia caía con fuerza, así que tras ver rápidamente su famosa cúpula, nos dirigimos a buscar un lugar cubierto para comer.
Almorzamos en el restaurante Josty, yo ya había leído algunas críticas sobre él y había mirado la carta por internet. Así que este fue el lugar elegido para probar nuestra primera currywurst, la famosa salchicha alemana espolvoreada con curry. El ambiente era agradable y la comida fue correcta, pero la verdad es que las salchichas tenían poco que envidiar a las que se vendían en los puestos callejeros.


Por la tarde decidimos conocer la parte Oeste de la ciudad. Por ello nos dirigimos en metro hasta la parada de Zoologischer Garten, desde allí nos encaminamos en un corto paseo hasta la Kurfürstendamm, también conocida como Ku´Damm, el centro del antiguo Berlín Oeste. Es una de las avenidas más famosas y comerciales de Berlín; está llena de tiendas de moda, deportes o tecnología (la mayoría son franquicias internacionales). Era sábado por la tarde  y todo estaba cerrado así que la avenida no estaba muy animada.
Al inicio de esta avenida se encuentra la conocida Iglesia de la Memoria o Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm (Iglesia en memoria de Guillermo). Originariamente era una iglesia neorrománica construida por el emperador Guillermo II en memoria de su abuelo, Guillermo I, durante 1891-1895. Durante la Segunda Guerra Mundial quedó desolada, pero se optó por conservar parte de sus ruinas en la reconstrucción. Hoy en día es uno de los monumentos más conocidos de la ciudad. Consta de tres partes, la ruina de las torre original reconstruida manteniendo su silueta fantasmal para hacernos recordar la insensatez de las guerras, un edificio aledaño donde se encuentra la nueva capilla formado por paneles de cristales azules y una torre octogonal a modo de campanario. Por su silueta característica se conoce a estos tres edificios como la muela picada, la polvera y el pintalabios. Fue una pena que la parte más característica de la iglesia, la de la ruina reconstruida, se encontrase en obras y totalmente tapada por paneles. Por ello os pongo una foto, que no es mía (la segunda), de su estado habitual. Además la iglesia cierra temprano, sobre las 18:30, por lo que nos perdimos la visita interior.

Al anochecer las luces traspasan las cristaleras azules de los nuevos edificios ofreciendo unas bonitas imágenes de los mismos en contraste con la oscuridad de la noche.
En la plaza al pie de la Iglesia había un ambiente muy chulo. Música en directo, puestos de comida típica, casetas de cervecerías y bancos para comer al aire libre. Así que no nos lo pensamos mucho, compramos jarras de cerveza, salchichas, filetes a la brasa, hamburguesas y disfrutamos de un rato de risas comiendo comida típica alemana al aire libre.

Una chica alemana que me sirvió de intérprete con la camarera de la cervecería, ya que ésta no hablaba nada de inglés, al verme coger las jarras de cerveza me dijo un rotundo “NO”, me quitó las jarras y me enseñó a llevarlas, cuatro jarras de cerveza con una sola mano “the German style” je je je
De esta forma tan animada terminamos la noche del sábado.

DIA 3: DISFRUTANDO DEL DOMINGO, BERLIN DESDE EL REICHSTAG

Comenzamos el día con otro estupendo desayuno buffet del Circus Café. Decidimos que como estábamos un poco cansados y era domingo; esa mañana disfrutaríamos tranquilamente de la ciudad, así que nos dirigimos a la zona centro, a la Puerta de Brandenburgo, con la intención de pasear por la plaza de París y dar un paseo dominical por el Tiergarten. No cogimos el metro habitual, sino que nos dirigimos a una estación de tren más alejada, a Nordbahnhof, a coger la línea S; de esta forma teníamos que andar más (unos 20 minutos), pero así veíamos el ambiente de la ciudad en los barrios y además con esa línea no teníamos que hacer trasbordo, sino que directamente el tren nos llevaba en la Puerta de Brandenburgo.
Llegamos a la Plaza de París, había mucho ambiente, por supuesto turistas fotografiándose frente a la Puerta de Brandenburgo. Como veis en la foto de arriba hay coches de la antigua RDA para hacerse fotos con ellos previo pago, yo la foto la veo una tontería, pero es curioso acercarse para tocar el coche, ya que parece que está hecho de cartón piedra. En la plaza hay varios edificios importantes como la embajada americana o el hotel Adlon (su fachada se hizo muy famosa cuando Michael Jackson suspendió a su bebé desde el balcón ante una nube de fotógrafos).
Tras las fotos de rigor ante La Puerta, la cruzamos y ante nosotros quedó el Tiergarten, con la columna de la Victoria al fondo.
Por la tarde teníamos cita para subir a la cúpula del Reichstag, el Parlamento alemán, así que como está al lado de La Puerta también, nos dirigimos hacia allí para ubicarnos con el sitio de entrada al mismo y por la tarde ir “a tiro hecho”.
Antes de llegar al Parlamento, justo al cruzar La Puerta de Brandenburgo a la derecha, podeis ver la hilera de adoquines que indica por donde pasaba el muro de Berlín antaño. Aquí os podeis hacer la foto, impensable hace unos años, con un pie a un lado, el otro en el contrario y de fondo el Reichstag.
Justo al lado hay un panel informativo donde explican un poco de historia del muro y en él está la típica foto del día de la caída del mismo, justo en la misma localización que en ese momento nos encontrábamos (la foto de arriba y la de abajo son del mismo lugar, con y sin muro)..
Frente al panel informativo, en una lateral del Tiergarten, os encontráis unas cruces blancas, son en recuerdo a las personas que murieron tratando de cruzar ese muro absurdo.
Tras esto dimos un corto paseo por el parque.
En la foto de abajo podéis ver a la gente disfrutando de un domingo en el parque y al fondo el famoso edificio de Renzo Piano que se encuentra en la Potsdamer Platz.
Y de esta forma se nos vino encima la hora de comer, para ellos elegimos un lugar en el parque (al lado del Parlamento), donde vimos una terracita muy agradable. El lugar se llama Berlín Pavillon, comimos muy bien a buen precio para estar en el centro de Berlín. Además en el mismo lugar hay una tienda de recuerdos, así que allí compramos los regalillos del viaje.
Como veis en la foto, no me pude resistir, je, je y me compré un gorro de invierno del estilo de la antigua RDA.

Volvimos al hotel a descansar y tras dormir la siesta nos encaminamos de nuevo hasta esta zona. Teníamos reserva para subir a la cúpula del Reichstag a las 18:45, pero hay que llegar con 15 minutos de antelación. La reserva se hace en la página web del Parlamento y le dais la opción "Besuch der Reichstagkuppel" para hacerlo. La página tiene opción en inglés pero yo en este formato no encontré nada acerca de la reserva, así que lo hice en alemán usando el traductor de google para cada paso. La entrada es gratuita, pero para entrar tenéis que hacer previamente la reserva de hora. En la web tenéis que dar los datos de las personas visitantes (nombre, apellidos y DNI), os sale también un cuadro con todos los horarios y tenéis que elegir tres opciones; a los pocos días os llega una confirmación a vuestro email con la hora asignada por ellos (a nosotros de las tres horas que elegimos nos dieron la primera opción que pusimos). La hoja que os llega por correo electrónico la tenéis que imprimir y enseñarla en la entrada junto con vuestro DNI o pasaporte, ya que el control para entrar es como el de un aeropuerto.
Nos gusto mucho a todos esta visita. Al subir tienes una panorámica estupenda de Berlín (bajo mi punto de vista pudiendo subir aquí de forma gratuita no merece mucho la pena subir a la torre de televisión para disfrutar de las vistas). El Parlamento tras la reunificación fue totalmente remodelado, había sido dañado seriamente en la Segunda Guerra Mundial, pero en la época de la división, aunque se reconstruyó, no se le dio la importancia debida. La impresionante cúpula, que corona el edificio y queda justo encima de la sala principal de los plenos, es un diseño de Norman Foster. Antes de subir a ella te dan de forma gratuita una audio guía, que te explica los detalles de su construcción, un poco de historia y mientras subes te va guiando informándote de todos los edificios que se ven del skyline de la ciudad. En la parte de abajo hay una exposición de fotos históricas del edificio muy interesante. Para mi una de las visitas imprescindibles de la ciudad.

Llegaba a su fin nuestra visita a la ciudad, teníamos que hacer las maletas porque esa noche a las 4:30 de la madrugada nos pasaba a recoger el transfer que teníamos contratado para dejarnos en el aeropuerto. Esa noche nos dividimos, los abuelos cenaron primero y nosotros volvimos al hotel, hicimos las maletas, acostamos al bebé y al volver los abuelos se quedaron con él. Así que pudimos disfrutar un poco de un rato sin baby cenando en un restaurante vietnamita al lado de la Rosenthaler Platz llamado Fam Dang. Cenamos en unas mesas de madera que tenían en la calle, a nosotros la comida asiática nos apasiona, ahora bien al salir de España siempre que vayáis a un asiático a comer si no os gusta el picante preguntar por platos que no piquen, porque sino os arderá el cuerpo entero je,je.








ULTIMO DIA DE VUELO:
Llegó el final del viaje, a las 4:30 de la mañana llegaba nuestro minibús privado para recogernos y llevarnos al aeropuerto. A pesar de la hora, era totalmente de día, así que nos despedíamos de un Berlín bañado por los primeros rayos del sol. Pasamos por la East Side Gallery de nuevo durante el trayecto y me gustó contemplar el muro durante la soledad de la mañana. El vuelo transcurrió bien, salvo en los últimos cinco minutos, que mi bebé comenzó a llorar de forma desconsolada (nos habíamos despistado un poco en el tema de darle el chupete o algo para chupar y el pobre durante el aterrizaje lo pasó mal por dolor de oídos). Llegamos a Málaga sin problema donde nos esperaban a la salida los del parking para llevarnos al lugar a recoger nuestros coches y después, tras unas horillas de carretera, estábamos en casa de nuevo, con Berlín muy fresquito en nuestro recuerdo.



Berlín me ha gustado. Puede quizás defraudar un poco a algunas personas porque es una ciudad aun en remodelación, todo está lleno de obras, pero creo que ahí radica su encanto. A pesar de los años transcurridos desde la Segunda Guerra Mundial y de los más de veinte años desde la reunificación; Berlín aun muestra las huellas de su pasado y esto me parece muy interesante. Es una ciudad que en tan solo un siglo ha resurgido varias veces de sus cenizas para brillar con gran importancia dentro de Europa y volver a caer de forma estrepitosa de nuevo. Es una ciudad de resurgimiento, yo me quedo con esto, la prueba la tenemos hoy día, hace unos años recordamos, los que tenemos una mediana edad, un Berlín dividido y aun desolado en muchas de sus zonas; para en estos momentos de crisis contemplar un Berlín donde se toman todas la decisiones económicas de Europa. Así que Berlín y su historia bien merecen una visita. Bye freunde!!
-Una idea un viaje: Berlín en tres días

15 comentarios :

  1. Me ha encantado tu diario!!!!! además, como tú, soy una apasionada de la II Guerra Mundial, y Berlín es obligatorio. Es una ciudad algo extraña y por ello fascinante: ha sido una de las ciudades fundamentales de la historia europea del s. XX y no queda nada. Pero aún así lo vives, incluso en los espacios, hoy solares vacíos, donde estaban los edificios del poder.
    Me han dado unas ganas tremendas de volver.
    El peque un campeón!!!!
    Un besazo guapa

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  2. Gracias por tu comentario Beatriz!! un beso muy fuerte!!

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  3. Por fin me he leído tu entrada berlinesa y déjame decirte que ME HA ENCANTADO, es completísima, buena información de todo y un estupendo resumen de lo que vistéis. A mí tambien me gusta el tema de la II Guerra Mundial y emcima estoy deseando ver sus museos, las Puertas de Isthar me apasionan desde que muy enana las veía en mis libros de historia y el Altar de Pérgamo.... debe ser increible estar frente a esa mole, y bueno, Nefertiti.... En fin, tengo que ir a Berlín ya sí o sí. Hace tres años tuve el billete y me quedé en tierra por rollos laborales, teníamos reservado en el recién inaugurado hotel Circus, mi santo sí que se fue y le encantó el hotel y la zona. Me ha entrado mucho mono de Berlín al leerte, este verano era una de mis opciones, pero no encontré vuelo apañado, pero estaré pendiente y cuando pueda ir me llevo tu diario impreso. Un besote guapa!

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  4. Gracias Calíope! No sufras por no haber ido a Berlín, con tu currículum viajero no te puedes quejar!!!

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  5. Hola Mapani! Tratando de buscar información de Berlín y de viajar con un bebé, he encontrado tu blog. Está super completo! Me ha encantado! Me gustaría que me resolvieras alguna duda respecto a viajar con un niño, mi hija tiene 14 meses ahora, por lo que tendrá 16 meses cuando vaya en agosto, ¿ es muy complicado entrar en los museos con el niño? ¿ hay fácil acceso a estos sitios? Nunca he hecho un viaje en plan cultureta con un bebé, y estoy temerosa, no se si he hecho bien en decidir llevarla. Espero ansiosa que me respondas!! Un saludo

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    1. Hola!!! Por los museos no tengas problema, nosotros viajamos con nuestro bebé de 9 meses a Berlín y con 18 meses a Selva Negra; Alemania está muy adaptada para los niños, hay muchas familias que viajan con ellos y los niños son biwn vistos en todos los lugares. Lo único que es un poco más rollo es el metro de Berlín con el carro, hay zonas que costaba encontrar el ascensor o que no funcionaba y tocaba uno coger al niño y otro portear el carro por las escaleras, nosotros llevamos el bugaboo que no es plegable y echamos en falta en esos momentos el carro plegable de bastón. Espero haberte ayudado, si tienes alguna duda no dudes en preguntar. Tengo dos entradas más de como viajar con bebe en avión, te las enlazo más abajo por si te sirven. Y si le das al "me gusta" de mi página de Facebook así estarás al día de todas las actualizaciones que hago de todos estos temas (pprque las entradas las voy revisando). Nosotros este verano volvemos a Alemania pero al oeste y a Austria donde nos alojaremos con los peques en una granja. Un salido! Abajo te dejo los enlaces

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    2. Viaje en avion con bebe que facturar http://elmundodemapani.blogspot.com.es/2012/03/viaje-en-avion-con-bebe-que-facturar.html?m=1

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    3. Lo que nosotros solemos llevar y como nos organizamos sin necesidad de facturar http://elmundodemapani.blogspot.com.es/2015/05/como-viajar-en-avion-con-dos-bebe-o-un.html?m=1

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  6. Gracias Mapani por responderme! Yo también tengo el bugaboo lo que creo que voy a comprar es una sillita, ya que me dices que es mas cómoda y como también seré otra vez mamá en noviembre, voy a guardar el bugaboo. Mejor entonces una silla tipo Maclaren?

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    1. Yo para el viaje te recomiendo una sillita mucho mejor, yo tengo la tipo Mac Claren y genial. Ahora bien, esto ya no es un consejo viajero, es un consejo de mamá que tiene dos peques que llevan 2 años como se van a llevar los tuyos, si alguien te puede dejar para el viaje la silla de bastón mucho mejor, porque sino después te juntarás con muchos carros y cuando vayas sola con los dos peques te vendrá mejor llevar un carro doble. Yo cuando nació el segundo los 4 meses que duró el tiempo del capazo del bugabú sí usé mucho el Macclaren para llevar al mayor cuando íbamos dos (uno con bugabú y otro con Maclaren) y cuando iba yo sola con ambos llevaba al grande en Mac Claren y al pequeño en la mochila portabebé 8pero esto solo fueron 4 meses). Cuando puse la sillita del bugabú para el chico, me dejaron un patín de bugabú y el grande iba de pié en el patín (el patín va muy bien para distancias cortas, pero no para mucho rato porque los mayores son también pequeños, sobre todo si se sale durante rato, se cansan y quieren dormir... y los pobres no tienen donde hacerlo). Yo he estado mucho tiempo así, con el Macclaren sin usar y usando el Bogabú y el patín, hasta que un día mi hijo mayor llorando como una magdalena cuando veníamos de una extraescolar (yo sola con el carro), me dijo que él estaba muy cansado, que por favor quitase a su hermano del carro porque él era pequeño también y se quería sentar. Así que esto me hizo reflexionar mucho y me compré un carro tipo mac Claren pero doble (es de marca Chicco y lo compré de segunda mano), ahora el mac claren simple lo usamos casi nada. Te cuento todo esto para que valores que tú situación cambiará mucho en noviembre, si te compras el Mac Claren te vendrá genial para el viaje, pero valora sobre todo por economía, porque en unos meses te vendrá mejor tener otro tipo de carro para llevarlos a los dos. Bueno, espero haberte ayudado y no haberte liado aun más. Un saludo!!

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  7. Muchas gracias Mapani! Llevas mucha razón! Mis hijas se van a llevar 18 meses! Uf a ver como me la apaño, estoy por comprar el bugaboo doble! Besos

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  8. Buenas tardes!! Y antes q nada...MUCHAS GRACIAS!!! Este mes de Agosto estuvimos en Berlín con nuestre peke de 5 meses! Se ha portado genial!!! Y gracias a tus consejos, el viaje salió perfecto!!!! Voy a dar un par de recomendaciones para ayudar a las futuras mamis q se animen a viajar a Berlín.
    - Autobús: Cogimos desde el Aeropuerto de Tegel el autobús X9, por menos de 3€ cada uno, y como teníamos el apartamento cerca del Zoo, nos fué perfecto! No necesitamos ni taxi ni transporte especial...En el transporte público los bebés tienen preferencia.
    - Reigtag y Museo de Pérgamo: Si vais con sillita de bebé...NO SE HACE COLA! Los bebés y los papis entramos x la puerta falsa y te ahorras las colas quilométricas y horas de espera!!!
    - Cadena DM: www.dm.de es una drogeria enorme con especial dedicación a niños, hay sala de lactancia y cambiador, a parte de una gran variedad de potitos hipp para bebes.
    - Comida en el avión: Tampoco nos pusieron problemas...nuestro peke aún comía sólo fruta, leche y cereales y no nos pusieron pega para subirla a bordo. (eso si, el bote de 1 kg de leche en polvo...lo llevé en la maleta....)
    - Silla de paseo: Ahí la pifiamos...como el peke aún no se aguanta sentado, no tnemos sillita de paseo ligera...y creerme q se necesita!!!! Aunq sólo sea la silla viajera!!!!

    Muchas muchas gracias por tu blog, por tus consejos!! El viaje fué más facil!!!!
    A seguir viajando con los pekes!!!

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    1. Muchísimas gracias por todos los detalles que nos has dado!!! Así se amplía información que a los padres nos viene genial ya que muchas veces estas cosas no vienen en ningún lado.
      Me alegro muchísimo que os haya ido muy bien y que mi diario os haya servido de ayuda!!

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